29 November 2006

Revolcón ecuatoriano


Luego de perder en la primera vuelta, el contundente triunfo electoral de Rafael Correa en Ecuador pulverizó los pronósticos de todas las encuestas en ese país. Parece la parte más fácil de su vertiginoso ascenso al poder. La más difícil comenzará el 15 de enero, cuando asuma la Presidencia con un Congreso dominado por los partidos a los que quiere sustituir. Y con el desafío de convocar una asamblea constituyente para “refundar” la república. El próximo Mandatario tiene una poderosa herramienta para librar la batalla política que se aproxima: una victoria más rotunda que la esperada hasta por sus más entusiastas seguidores. Mientras las encuestas de los días previos hablaban de un empate técnico, el candidato de izquierda duplicó en votos a su rival conservador, el empresario Álvaro Noboa.
Este nítido mandato muestra el cansancio de los electores con la vieja política y el populismo, que Noboa llevó hasta el extremo de repartir dinero en las manifestaciones (...) Correa tendrá que concertar con los partidos para cumplir su meta de darle un revolcón a Ecuador. Pues, aunque la Constitución lo faculta para convocar el referendo que abra paso a la constituyente, las fuerzas en el Congreso serán las mismas que participarán en la asamblea. De otro lado, hay voces que piden que las reformas se hagan en el Congreso.
De sus primeras declaraciones como Presidente electo se deduce que Correa no cederá en su propósito de darle un vuelco al sistema político ecuatoriano, de cuya inestabilidad da cuenta el hecho de que el país ha tenido nueve presidentes en los últimos diez años. De otro lado, el Mandatario electo ha dicho que mantendrá la dolarización adoptada por Jamil Mahuad en el 2000 y no impulsará medidas que puedan afectar la inversión extranjera, aunque revisará la deuda externa y renegociará los contratos con las compañías petroleras.
En lo que respecta a la política exterior, ya reiteró puntos esenciales planteados de su campaña, como la negativa a firmar el TLC con EEUU y la neutralidad frente al conflicto armado colombiano. Sobre este último, el día de su elección repitió que no calificará de terroristas a las FARC mientras no lo hagan las Naciones Unidas. Pero, al mismo tiempo, anunció que tendrá “las mejores relaciones” con Colombia. Los observadores ecuatorianos coinciden en que Correa tiene una gran oportunidad de renovar la política e impulsar el desarrollo de su país, sobre todo en lo social. Pero tendrá que hacerlo pronto, para no exponerse a seguir la suerte de sus predecesores.

El Tiempo
Bogotá, Colombia

28 November 2006

Reforma del Estado: Pensar en grande

Catalina Mertz
Instituto de Economía Política Escuela de Gobierno Universidad Adolfo Ibañez

En respuesta a los escándalos de corrupción, la Presidenta encomendó a un grupo de expertos que formularan, en un plazo de poco más de dos semanas, un conjunto de proposiciones conducentes a mejorar la eficiencia, responsabilidad pública y calidad profesional de la administración del Estado. Las propuestas evacuadas por el equipo han sido en gran parte acogidas por la Presidenta, quien hizo público su compromiso de presentar los proyectos de ley correspondientes antes del receso de verano del Congreso.Concretamente, se trata de un amplio conjunto de propuestas que pueden ser categorizadas como medidas de transparencia, reformas al Sistema de Alta Dirección Pública, financiamiento de campañas y partidos políticos, reforzamiento de los sistemas de control en el Estado y otras medidas que favorecen la probidad y la transparencia; entre ellas, las denuncias de buena fe y prohibiciones a ex funcionarios, mejoras en la probidad y transparencia en el Parlamento, la regulación del lobby y el perfeccionamiento de los sistemas de compras y contratación pública.Si bien algunas propuestas son la reiteración de iniciativas existentes, pero que no fueron acogidas con anterioridad por las autoridades, se trata, sin duda, de un conjunto importante y acertado de medidas. Su calidad y sustento técnico permiten predecir grandes niveles de acuerdo en su tramitación parlamentaria, y no cabe duda de que pondrán coto a situaciones actualmente permitidas por nuestra legislación e institucionalidad.Sin embargo, y tal como lo declaró el propio equipo de expertos, se trata de "un diseño institucional básico y algunos lineamientos normativos para procurar esos fines". Responden, además, a un encargo específico con plazos y alcances limitados, desde la perspectiva de lo que es factible de hacer ahora, en el corto plazo. Por consiguiente, su impacto también será limitado, pues no se trata, ni se pretendió que así fuese, de una propuesta amplia y de largo plazo que se sustente en un análisis crítico de los arreglos institucionales más gruesos que caracterizan a nuestro actual aparato estatal y que han derivado no sólo en la corrupción y el clientelismo, sino que también en graves problemas sistémicos de gestión, y que posibilitan lo primero. Por ejemplo, en las propuestas se incluye la creación de una serie de instituciones nuevas; entre ellas, una agencia evaluadora de políticas públicas. Cabe preguntarse si la creación de ésta y de las otras instancias mencionadas en la propuesta, que se suman a organismos de evaluación y control ya existentes, son suficientes para lograr mayores niveles de control de gestión y productividad de las instituciones del Estado.Actualmente, existe amplia evidencia respecto de que los múltiples mecanismos de control creados hasta ahora han sido formalmente cumplidos, pero han sido ineficaces en identificar los programas o instituciones que funcionan inadecuadamente y en influir sobre su continuidad, y menos aún en las asignaciones presupuestarias futuras. Chiledeportes, con su excelente evaluación de procesos, es ejemplo de ello.Lo anterior sugiere que si bien una institucionalidad evaluadora independiente puede ser necesaria, no tendrá los efectos deseados si además no se complementa con cambios más radicales en el aparato público. Esto requiere, en varios sectores, como por ejemplo el de la salud pública, desmantelar la actual hipertrofiada maraña de metas por un sistema que priorice los objetivos mediante la creación de directorios que incluyan a todos los representantes sectoriales o institucionales ligados y sintetice sus exigencias, estableciendo un conjunto reducido de metas medibles de gestión, por las que se deben responsabilizar los directivos públicos. Asimismo, estas metas debiesen ser comprensibles y públicas, y la ciudadanía debiese poder realizar su seguimiento. Modelos de gestión como éstos, innovadores para el sector público chileno, pero ampliamente conocidos y aplicados desde hace ya tiempo con éxito en otros países, requieren también mayores niveles de autonomía de dichos directivos públicos para definir sus equipos de trabajo y administrar los fondos que se les asignan.Avanzar en esta dirección implica ampliar los alcances de la discusión y trabajar no sólo en los ajustes menores al actual sistema, lo factible, sino que en los cambios profundos que el Estado chileno requiere; es decir, pensar en grande.

27 November 2006

Acuerdo para creacion de seguro para estudiantes en practica profesional

27 de Noviembre de 2006

Ley N° 16.744, sobre Accidentes del Trabajo, no establece el seguro obligatorio por accidentes con consecuencia de muerte respecto de los alumnos que realizan su práctica profesional. El mundo de la concertacion celebró la aprobación de un proyecto de acuerdo que solicita al Gobierno la creación de un seguro obligatorio para estudiantes que se encuentren realizando su práctica profesional, en carreras vinculadas con el área de salud. Actualmente la ley N° 16.744, sobre Accidentes del Trabajo, no establece el seguro obligatorio por accidentes con consecuencia de muerte respecto de los alumnos que realizan su práctica profesional. En esa línea, el diputado indicó que es preciso que por razones de equidad y de justicia, proporcionar una protección integral a los alumnos que realizan su práctica profesional, sin importar su naturaleza ni el lugar donde la lleva a efecto, estableciendo la obligatoriedad del seguro por accidentes con resultado de muerte. Por último, aclaró que al momento de realizar su práctica profesional, estos alumnos prestan servicios personales bajo subordinación y dependencia como "cualquier trabajador que se desempeña en el mundo laboral; sin embargo, no reciben la misma protección social".

21 November 2006

Carta Campaña Contra SIDA

La Tercera, Cartas al Director. Martes 21 de Noviembre de 2006

Señor Director:
Sólo para cerrar el "mini" debate con la Sra. Cecilia Fontaine respecto a la Campaña de Prevención del SIDA que impulsa el gobierno y, sobre la cual, por cierto no estamos de acuerdo en el enfoque estratégico que la administración actual le ha dado, quisiera decir lo siguiente.

La señora Fontaine ha dicho, desde luego, que la cuestión valórica es importante en cualquier iniciativa humana (al menos eso desprendo de sus palabras), cuanta razón; incluso ha avanzado derrochando conocimiento alguna cita a John Locke y el liberalismo, cuestión aún más arrojada y ha sostenido por último dos sentencias fundamentales: El estado no es un ente neutro y que las campañas sanitarias por sí solas no funcionan.

En efecto, siento que la cuestión valórica es fundamental en las políticas públicas como lo aseveran Amartya Sen, Bernard Williamas, e incluso en algunos pasajes el mismo Robert Nozick. Así y todo, no creo que se trata de un asunto de más o menos liberalismo, el mismo Locke es prueba de ello al ser una de las tesis fundantes del Conservadurismo Blando de Bush y compañía, ni qué decir de cómo ha influido al recientemente fallecido Friedman y de paso la Constitución chilena plena de "blindaje" a la propiedad privada del buen Locke.
En suma, y sólo con ánimo de dialogar, herramienta propia de la modernidad tardía –en mi opinión- y de un liberalismo más solidario de los neomarxistas como Habermas hasta rozar a Rawls en la necesidad de reglas claras, neutras, aunque estas sean hipotéticas pues, si lo pensamos en serio, los valores son normas hipotéticas de base para la construcción de los consensos sociales y así, una política pública, por pura y simple que parezca en el incentivo en el uso de preservativo trae una carga axiológica importante, o lo que es más, una decisión de estado clara y segura.

Nestor Morales T.
Publica ONG

EL OLOR DE LA POBREZA


Mario Vargas Llosa, escritor

El Comercio, 19 de noviembre de 2006


Hace tres años, en un viaje por tierra de Lima a Ayacucho, paramos en medio de una pampa, en lo alto de la cordillera, en una aldea donde había un pequeño puesto de policía.
Le pedí al oficial que me permitiera usar su baño. “Desde luego, doctor”, me dijo, muy amable. “¿Quiere usted miccionar o defecar?”. Le repuse que lo primero. Su curiosidad era académica porque el “baño” del puesto era un corralón a la intemperie donde micciones y defecaciones se confundían entre nubes de moscas y una pestilencia de vértigo. Este recuerdo me ha acompañado sin tregua mientras, tapándome a ratos las narices, hojeaba las 422 páginas de un reciente informe publicado por las Naciones Unidas titulado Más allá de la escasez: poder, pobreza y la crisis mundial del agua. El prudente título y la fría y neutral prosa burocrática en que está redactado no impide que este extraordinario estudio, inspirado sin duda en la sabia concepción de la economía y el progreso de Amartya Sen –un economista que no cree que el progreso consista en estadísticas–, estremezca al lector enfrentándolo con tanto rigor como crudeza con la realidad de la pobreza y sus horrores en el mundo en que vivimos. La investigación que han llevado a cabo Kevin Watkins y su equipo debería ser de consulta obligatoria para todos quienes quieren saber lo que son el subdesarrollo económico y la marginación social en términos prácticos y los abismos que separan a estas sociedades de las que han alcanzado ya medios y altos niveles de vida.De esta lectura, la primera conclusión a la que llego es que el objeto emblemático de la civilización y el progreso no son el libro, el teléfono, la Internet ni la bomba atómica, sino el excusado. Dónde vacían su vejiga y sus intestinos los seres humanos es el factor determinante para saber si están todavía en la barbarie del subdesarrollo o han comenzado a progresar. Las consecuencias que tiene en la vida de las personas este hecho simple y trascendental son vertiginosas. La tercera parte de la población del planeta –unos 2 mil 600 millones de personas–, cuando menos, no sabe lo que es un excusado, una letrina, un pozo séptico, y hace sus necesidades, como los animales, al pie de los árboles, junto a arroyos y manantiales, o en bolsas y latas que arroja en medio de la calle. Y unos mil millones utilizan para beber, cocinar, lavar la ropa y su higiene personal, aguas contaminadas por heces humanas y animales. A ello se debe que por lo menos dos millones de niños mueran cada año de diarrea y que enfermedades infecciosas, como cólera, tifoidea y parasitosis, causadas por lo que el informe llama eufemísticamente “carecer de acceso al saneamiento”, devasten enormes sectores de África, Asia y Latinoamérica y sean la segunda causa de la mortalidad infantil en el mundo.En un importante barrio de Nairobi (Kenya) llamado Kibera está generalizado el sistema de los llamados “inodoros volantes”, bolsas de plástico que la gente utiliza para hacer sus necesidades y que luego arroja por los aires a la calle (de ahí el apodo). Esta práctica motiva que el nivel de enfermedades infecciosas en el barrio sea altísimo. Aquellas golpean sobre todo a los niños y a las mujeres. ¿Por qué a estas? Porque como son ellas las que se ocupan sobre todo de la limpieza hogareña y del acarreo del agua están más expuestas que los hombres al contagio.En Dharavi, un sector populoso de la ciudad de Mumbai, en la India, hay un solo water por cada 1,440 personas, y en la estación de las lluvias el agua que inunda las calles convierte a estas en ríos de excrementos. La abundancia del líquido elemento es, en este caso como en el de muchas ciudades del tercer mundo, una tragedia, porque, dadas las condiciones de existencia, el agua, en lugar de ser la vida, es muchas veces el instrumento de la enfermedad y la muerte.Y, sin embargo, paradójicamente, el problema del agua, inseparable del saneamiento, es acaso el principal que mantiene a los hombres y mujeres prisioneros del subdesarrollo. Los datos del informe son concluyentes. Cuando tienen agua, se trata por lo general de aguas servidas, que acarrean toda clase de bacterias y males que los enferman y matan, pero, en la mayoría de los casos, la pobreza condena a los pobres a una sequía que es todavía más catastrófica para su salud y sus posibilidades de mejorar sus condiciones de vida. Una de las demostraciones más chocantes de la investigación es que los pobres pagan mucho más cara el agua que los ricos, precisamente porque los pueblos y barrios donde viven carecen de instalaciones de agua y desagüe y tienen que comprarla a aguateros o servicios comerciales pagando precios exorbitantes. Así, por ejemplo, los habitantes de los barrios pobres de Yakarta (Indonesia), Manila (Filipinas) y Nairobi (Kenya) “pagan entre cinco y diez veces más por unidad de agua que aquellos de las áreas de ingresos altos de sus propias ciudades y más de lo que pagan los consumidores de Londres o Nueva York”. Ese precio desigual del agua hace que el 20 por ciento de los hogares más pobres de El Salvador, Jamaica y Nicaragua inviertan la quinta parte de sus ingresos en agua. En tanto que en el Reino Unido el gasto promedio por agua de los ciudadanos es apenas el 3 por ciento del ingreso. No me resisto a citar esta estadística del informe: “Cuando un europeo utiliza la cisterna de un inodoro o un estadounidense se ducha, consumen más agua que la que tienen cientos de millones de personas que viven en los barrios urbanos pobres o las áreas urbanas de los países en desarrollo”. Y otra es que con el agua que se ahorraría si los “civilizados” cerráramos los caños del lavador mientras nos cepillamos los dientes un continente entero de “bárbaros” podría bañarse. A primera vista, se diría que no hay mucha relación posible entre la falta de agua y la educación de las niñas. Y, sin embargo, la hay y muy estrecha. El informe calcula que se pierden 443 millones de días escolares al año a causa de enfermedades relacionadas con el agua y que millones de niñas faltan a la escuela y reciben una educación deficiente o nula, y en todo caso inferior a la de los varones, porque diariamente deben ir a buscar agua a acequias, ríos y pozos que están a menudo a varias horas de camino de sus hogares. En Los Miserables, Víctor Hugo escribió que “Las cloacas son la conciencia de la ciudad”, y, en una de esas interpolaciones del narrador que recorren la novela, mientras Jean Valjean pataleaba entre la mierda con el desmayado Marius a cuestas, intentó una curiosa interpretación de la historia a partir del excremento humano. Algo así hace este formidable estudio, sin la poesía y la elocuencia del gran romántico francés, pero con mucho mejor conocimiento científico. Proponiéndose nada más que describir las circunstancias y reverberaciones de un problema concreto que afecta a la tercera parte de la humanidad, este Informe radiografía con dramática precisión el extraordinario privilegio de que gozamos las dos terceras partes restantes, cada vez que, casi sin darnos cuenta de ello, abrimos la canilla de un lavador para lavarnos las manos o la regadera de la ducha para recibir esa lluvia de agua fresca que nos limpia y rejuvenece, o cuando, aguijoneados por un retortijón, nos encerramos en la intimidad de un excusado, aligeramos las entrañas y, solazados, limpiamos con un pedazo de papel higiénico todos los rastros de aquella ceremonia, jalamos una cadena y sentimos, en el torbellino del surtidor, que nuestras suciedades recónditas desaparecen en las entrañas de los desagües, lejos, lejos de nuestras vidas y olfatos, para bien de nuestra salud y buen gusto. Qué infinitamente distinta a la nuestra es la experiencia de esos miles de millones de seres humanos que nacen, viven y mueren literalmente asfixiados por su propia inmundicia, a la que no consiguen arrancar de sus vidas, pues, visible o invisible, la mugre fecal que expulsan regresa a ellos como una maldición divina, en la comida que comen, el agua en que se lavan y hasta en el aire que respiran, enfermándolos y manteniéndolos en la mera subsistencia, sin posibilidades de salir del confinamiento en que malviven. Uno de los aspectos más sombríos de este asunto es que, en gran parte debido al asco y la repelencia que todo lo relacionado con la mierda despierta en los seres humanos, los gobiernos y los organismos internacionales que promueven el desarrollo no suelen darle la prioridad que debería tener; lo frecuente es que lo subestimen y dediquen presupuestos insignificantes a planes de saneamiento. Y la verdad es que vivir en la suciedad no solo enferma el cuerpo sino también el espíritu, la autoestima más elemental, el ánimo para rebelarse contra el infortunio y mantener viva la ilusión, motor de todo progreso. “Nacemos entre heces y orina”, escribió San Agustín. Un estremecimiento como una viborilla de hielo en la espalda debería recorrernos al pensar que un tercio de nuestros contemporáneos nunca sale de la porquería en que vino a este valle de lágrimas.


NUEVA YORK, NOVIEMBRE DEL 2006© MARIO VARGAS LLOSA

20 November 2006

Hojas en la Ruta


Néstor Morales T. (*)

Dos de mis libros favoritos: “Hojas de Hierba” de Walt Whitman y “En la Ruta” de Jack Kerouac han sido fieles compañeros –quien lo diría- también en la política. El primero, a través de la ensoñación, del argumento heroico de la vida, la contemplación de las cosas importantes y la objetivización de lo fundamental a través de la imaginación poética; el segundo, como reza su título, es la estimulación del Bee-Bop, el jazz hiperkinético que te exige actuar, llevar a la praxis a veces sin medir dos o tres pasos siguientes y sólo hacer por hacer, lo que en situaciones de precariedad, como la política de partidos que nos ha tocado vivir a esta generación, suele ser recurrente.

Así, armado de sueños y swing acelerado es que partimos la mayoría de nosotros trabajando en política, los fines, nunca están del todo claros sólo tenemos excusas para dar rienda suelta a la necesidad compulsiva de creación, de solidaridad o de lucha por los derechos importantes para las personas.

Desde la izquierda es que interpretamos el ritmo de las cosas, es ahí donde las armonías y los adjetivos colaboran con la estructuración de los sueños o la metodización de simples sonidos; y es que la política no puede vivir de solistas, ningún hombre es una isla dijo alguna vez Aristóteles y repitió algo confundido Bon Jovi, hacer en política es la construcción de un sueño poético y de acción, pero un sueño colectivo. Es en el colectivo donde se ejerce el liderazgo, donde se aprende el valor más importante para la vida en común que es el diálogo, con él es que se logran acuerdos y disensos; ideas innovadoras, se desechan las conductas egoístas y prima, por cierto el buen argumento antes que los “armamentos”. En la construcción del diálogo, por fin, se justifica buena parte de esa música que deseamos escuchar.

Entre diálogo e Izquierda existe, siento, un mediador clave, este es el valor de la igualdad. Sí, no se trata de un concepto demodé ni nada parecido, por el contrario, sigue siendo, como para Norberto Bobbio lo fue, la Estrella Polar de un sistema de izquierdas democrático y libertario, pues a fin de cuentas cuando hablamos de derechos para las personas, de valores, de oportunidades es que volvemos una y otra vez sobre el valor de la igualdad que, como todo valor no se aprende por decreto exento ni programa de gobierno, sino que se degusta, a la manera que lo planteara la maestra Adela Cortina, como sabe en el paladar un buen vino, un helado o un beso.

Asimismo, siento, ocurre con la libertad que en síntesis podemos decir que es contra uno o a favor de uno. Sí, porque puede ser leída como un derecho para ejercer contra aquel que quiere reprimir una cuota o el conjunto de libertades que la ley garantiza; o también como el principio “para ejercer la vida” como he dicho en otra parte (“Liberalis”) que, situación interpretada de lo que planteara Isaiah Berlin no se trata de negativos ni positivos sino de potencialidades y no mero flujo de shock eléctrico. La libertad es, con un tufillo hegeliano, el papel en blanco en el que escribimos nuestra propia historia.

A estas alturas, la pregunta cae de cajón: ¿Bueno, esto para qué? Siento que escribimos para existir un poco, para ratificar nuestra existencia a través de actos materiales. Asimismo, cuando hablamos de un tema en particular, ratificamos un poco nuestra presencia en esos mismos temas. La política para mí, es una forma de vivir un poco, un latido quedo pero persistente o perseguidor conmigo mismo, del que no se puede huir pues simplemente aparece y hay que saber darle curso, como a los memorando y los café cortado del centro de Santiago, ya que está ahí, debemos, debo vivirla.

El pequeño mensaje de estas palabras es para encender el motor de una maquinita por Chile, un país que ya no se cree de un color o de otro, que no sabe de empanadas y vino tinto, que no espera de nosotros escuela pública o Estado Docente, menos industrialización por sustitución de importaciones ni otras hierbas, pero que está ahí, esperando por algo, por alguien. Decir que sólo espera por nosotras, nosotros es de suyo imprudente y ególatra, pero sí es preciso indicar que además de otras cosas y otras personas, también por nosotros y nosotras, espera.

El desafío está en la creación de políticas públicas eficiente, con efectos que sean tangibles sobre todo para los más cadenciados en cada una de las esferas de la vida en sociedad. La utilidad de un programa o de una inyección presupuestaria debe verse enterada en la medición de índices de satisfacción ciudadana. Coeficientes más, curvas de estandarización menos, todos buscamos lo mismo: un mejor pasar por la vida que intentamos construir. Ahí radica nuestra capacidad inventiva de inventarnos y reinventarnos, al menos a eso es lo que a mí la política me incentiva.

Ese es el sentimiento que genera la actividad pública de quienes buscan en la política partidista la vía para enfrentar los problemas país. Esa es, por fin, el ánimo de incentivar a crear en forma integral desde la imaginación a la praxis, pasando por todas las estaciones y procesos necesarios para dar soluciones firmes y sensatas al tiempo de ir construyendo una mejor manera de vivir la vida en el colectivo pues, como decía más arriba y citando ya no sé si Aristóteles o Bon Jovi, ningún hombre es una isla.

10 November 2006

Campaña Prevención del Sida

Señor Director:

Sólo para responder a la señora Fontaine de Fundación Chile Unido. Las políticas sanitarias son eso, programas que apuntan al control sanitario y mantenimiento de la salud de las ciudadanas y ciudadanos. Una política de prevención del VIH SIDA debe comenzar por ahí, ese debe ser su principal objetivo. Otros elementos como a eucaión en ciertos valores que podrían "eventualmente" colaborar con la prevención de ciertas enfermedades por contagio es labor de instituciones, pienso, como a la que ella pertenece. En todo caso, abstenerse o preferir pareja única es una opción personalísima y no puede, en ningún momento ser una política de Estado, o sea, no puede el Fisco y sus programas inmiscuirse en la elección de actitud sexual de las personas y sólo debe recomendar cuestiones que afecten directamente a su salud pues es en ella donde sí existe desembolso fiscal, a todo evento, sea como financiamiento completo o subsidio.

Néstor Morales T.
Pública ONG