24 December 2006

Formulas ruidosas para despertar la ideologia

Las preguntas de partida que este foro ha propuesto, han estado centradas en como vivimos la política desde nuestros grupos de referencia. Cual es la forma con la que enfrentamos la diversidad de la vida (necesidades y sueños) a partir de ciertos elementos como comuna, partido o juventud. Que duda cabe que son estas las preguntas que deben rondarnos siempre.

Pero, hay una interrogante persistente, perenne si se quiere, cuya insistencia nos arrastra rápido a la incomodidad y quien sabe si acaso no es esta incomoda pregunta la que genera ese malestar quedo que deambula desde hace ya un rato en el binomio juventud y política.

Me refiero a los temas o banderas que agitar. Claro, pareciera que es cuestión resuelta con una leve miradita a las declaraciones de principios o a la prensa poniéndonos a través de los medios en la agenda y posiciones políticas. Pero no es nunca suficiente esta reflexión, siempre volvemos al mismo punto, a la situación constante de preguntarnos y a causa de esos cuestionamientos, armar y rearmarnos en la acción política.

Así, no es curioso que debamos interrogarnos respecto de que se trata trabajar en la política desde nuestros partidos.

Siento que la formula con la que accedemos al trabajo político, es decir, ese conjunto de frases y opiniones con los que explicamos que significa ser de uno u otro partido, debe estar construida sobre acuerdos mínimos que permitan la permeabilidad de ideas, principios y temas. Y es que cuando los principios ideológicos son pétreos y poco permeables, las estructuras de partido comienzan a ser carcomidas en forma natural y lo que parecía en los textos y en los votos como una gran edificación, tal como el socialismo duro, se desvanece en el aire.

En nuestro ideario, como les ocurre a los partidos antiguos, se aloja buena parte de la historia política del país, por lo que es muy engorroso lograr hacer de nuestro discurso algo liviano, fácil de llevar con nosotros en cada discurso o en cada trabajo que emprendemos. Hoy, la política es una cuestión difícil, la seriedad con la que debemos enfrentarla es mayor que antes: el error se paga con descrédito publico y aniquilación hasta en lo personal de quienes "fallan" en su misión, por lo tanto, el andar político actual, nuestro discurso político actual debe ser portátil, es decir, contener bases simples y solidas para que el resto de los elementos, ideas y acción sean cargadas con motivo de la movilidad social y el ritmo de la sociedad.

Hay quienes sostienen que esto no es mas que reduccionismo, pragmatismo o mera perdida de principios e historia partidaria. No estoy de acuerdo con ellos.
Las sociedades cambian y se tornan mas abiertas (a mayor democracia mayor diversidad) y en sus contenidos, preocupaciones y vicios la diferenciacion y particularismo se torna irreversible. El error de muchos colectivos de interés o políticos se centra en centrar sus esfuerzos en dominar a la gran mayoría sino a la totalidad del cuerpo social llevando a ideas y análisis interesantes y muchas veces, los mas justos, hasta el despeñadero electoral y la consiguiente forestación y transformación de la creatividad en puro reaccionismo, como ocurre con el PC o instituciones como Patria y Familia.

Nuestras colectividades no se encuentren inmunes a estos procesos, es por ello que requerimos de soltar un poco la tirantez de los trajes, las corbatas y airear la casa con nuevos puntos de vista, acoger con tolerancia activa modos diversos de interpretar palabras como izquierda, socialdemocracia o laicismo. Permitirnos poner en "cartelera" nuevas y mas factibles metas como trabajo activo en la protección y generación de buenas practicas para el aprovechamiento del medio ambiente, o un fuerte compromiso con la seguridad social, la formulación y modernización del Estado y su función productora y educadora. Cuestionar y proponer vías diferentes y realmente nuevas dejando atrás posturas y recuerdos que hicieran una cultura de vida importante para muchas personas pero que hoy o ya no son útiles o solo consiguen crear reuniones sociales donde el discurso sigue siendo del Chile del siglo XX.

Una posición política que produzca cosas, sensaciones de aprobación y rechazo, una cultura política nueva que duela a la historia y a la ideología pasada, pues, si eso empieza a ocurrir, si las cosas comienzan a causar movimiento y se retuercen los próceres nuestros en sus tumbas y templos, quiere decir entonces que algo esta pasando, algo cambia y solo en ese instante podremos sentir que tenemos algo que decir y que estamos preparados para hacerlo.

Néstor Morales T.
Publica ONG

22 December 2006

El Estado Amenazado

J.F. Cole

El capital transnacional está preocupado de que sin Estado, los estados o los países, no puedan funcionar. Se trasluce en los informes globales de las instituciones que organizan el sistema financiero mundial como el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, por mencionar a las más popularizadas.Después de dos décadas de aplicación del Ajuste Estructural de las Economías, que fue un fenómeno global, se observa que el golpe asestado al Estado de los países, también fue un golpe a la política y sus sistemas de representatividad y en consecuencia, la legitimación del poder. Es el ABC. En el análisis, puede que haya habido una certeza económica: sin el ajuste, el sistema financiero se desmoronaba por las crisis de los años 60 y 70. ?Pero qué pasaba con el espacio de la política? Había una parte del análisis que quedó trunco, o con insuficiencias de base.Se reconstruyeron las economías, pero la política se desplazaba a zonas más oscuras en la sociedad, transformándola en una especie de Hannibal Lecter - el personaje de The Silence of the Lambs (J.Demme, 1991), respecto al Estado. "Te necesito para destruirte...", sería el lema de esa política que se refunda a partir de los años 80, con el Estado como presa de un sistema económico que debe pero no puede permanecer como está.De esa contradicción y tensión no resuelta entre economía y política (con el Estado como un articulador de convivencias), nace un nuevo esquema de polarización, que ya no pueden atribuirse exclusivamente al dilema ideológico que se había impuesto a partir de la revolución bolchevique: comunismo o liberalismo.A partir de los años 80, el Estado Liberal se hería a si mismo al aceptar una revolución económica que le socavaba sus bases de justicia social y representatividad. En el proceso se debilitaba su eje organizador, el Estado.El análisis de las nuevas condicionantes en el estado liberal, a partir de ese verdadero "golpe de estado" a sus bases políticas producido por el ajuste estructural de la década de los 80, generalmente ha sido cooptado por el análisis de los temas de derechos, democracia y gobernabilidad. Se debaten los contornos, o los problemas de manejo y eficiencia, no la transformación de sus bases. Se podrán organizar las sociedades financieramente, pero también las articulaciones financieras deben establecer una conexión política con las poblaciones.Aunque parezca emerger un mundo de nuevas redes de gestión y emprendimiento, con nuevas formas de asociatividad de tecnología y de transgobiernismo -a veces sobredimensionado-, no se vislumbra que puedan ser la alternativa al instrumento del Estado. Al menos en el punto clave de neutralidad para la intermediación entre personas y sistemas políticos y financieros. Tal vez esa neutralidad en el Estado Liberal sea una quimera, y para subsistir -ese Estado- tomó partido. En esto claramente hay una contradicción. El desafío está en abordarla y no en el desmantelarlo.

21 December 2006

Ne pas gonfler l'effet Le Pen


L'adhésion aux idées du Front national est élevée dans l'opinion, mais elle reste stable.


(Publicado en Liberation)


Par Alexandre DEZE, Jean-Louis MISSIKA (*)


Les résultats du sondage TNS Sofres sur «l'image du Front national dans l'opinion», publiée par le Monde le 15 décembre, ont donné lieu à une interprétation pour le moins surprenante. Si les sondages occupent une place importante dans la campagne présidentielle, leur faire dire plus (ou autre chose) que ce qu'ils contiennent ne peut que nuire à la qualité de l'information de l'électeur. Or l'écart entre ce que l'on peut lire dans les commentaires et l'ensemble des résultats du sondage (1) est préoccupant. A lire l'interprétation dominante, les idées de Jean-Marie Le Pen progresseraient, se banaliseraient, ce qui expliquerait la hausse récente des intentions de vote en faveur du président du FN et confirmerait le succès de la «stratégie de dédiabolisation» conduite par sa fille Marine. Les responsables du FN eux-mêmes y voient la preuve d'une «lepénisation des esprits», comme l'indiquait Libération hier (2). Pourtant, un examen attentif des données du sondage montre que l'opinion des Français à l'égard des idées défendues par le FN a plutôt tendance à rester stable, voire à régresser sur certains thèmes.
Le pourcentage de sondés approuvant la façon dont le président du FN défend les «valeurs traditionnelles», traite la «situation dans les banlieues» ou critique la «classe politique» est certes en progression ; mais le pourcentage de personnes interrogées désapprouvant ces mêmes prises de position est également en hausse. En octobre 1985, 24 % des personnes interrogées «approuvaient» les positions de Jean-Marie Le Pen sur «la défense des valeurs traditionnelles», tandis que 43 % les désapprouvaient ; en décembre 2006, ils sont certes 39 % à les approuver (+ 15 points), mais également 53 % à les désapprouver (+ 10 points). De même, en octobre 1985, 29 % des personnes interrogées «approuvaient» les prises de position de Jean-Marie Le Pen sur «la sécurité et la justice», tandis que 44 % les désapprouvaient ; en décembre 2006, ils sont certes 32 % à les approuver (+ 3 points), mais également 56 % à les désapprouver (+ 12) ­ ces résultats s'expliquant par la redistribution des personnes qui se déclarent, au fil des enquêtes, «sans opinion».
Le résultat le plus spectaculaire est la désapprobation croissante concernant les positions de Jean-Marie Le Pen sur les immigrés : 31 % d'approbation contre 51 % de désapprobation en octobre 1985 ; 24 % d'approbation (- 7 points) contre 69 % de désapprobation en décembre 2006 (+ 18 points) ­ une tendance confirmée par le rejet croissant de la préférence nationale qui constitue encore aujourd'hui le coeur du programme du FN : ainsi 18 % des personnes interrogées dans le sondage de décembre 2006 pensent qu'en matière d'emploi, «on doit donner la priorité à un Français sur un immigré en situation régulière», soit un pourcentage en recul de 27 points par rapport à septembre 1991. Au regard de ces résultats, difficile de croire que les idées du FN, qui ont sans conteste atteint un niveau élevé d'adhésion, progressent encore au sein de l'opinion.
En fait, les commentateurs ont focalisé leur attention sur la réponse à cette autre question : «Diriez-vous que vous êtes tout à fait d'accord, assez d'accord, plutôt en désaccord ou tout à fait en désaccord avec les idées défendues par Jean-Marie Le Pen ?» En effet, 26 % des personnes interrogées se déclarent «tout à fait» et «assez d'accord» avec les «idées» de Jean-Marie Le Pen, soit une progression de 9 points par rapport à mai 2000. Mais ce pourcentage est aussi en recul de deux points par rapport à mai 2002 ! Bref, les Français sont davantage d'accord qu'en 2000, mais moins qu'en 2002 : difficile d'en tirer une tendance. En outre, de quelles «idées» parle-t-on ? De celles sur l'immigration, la préférence nationale, les valeurs traditionnelles ou la sécurité ? Comme on l'a indiqué, les idées de Jean-Marie Le Pen sur certains de ces thèmes reçoivent aujourd'hui plutôt moins d'approbation.
D'autres résultats du sondage semblent confirmer que les idées du FN restent à un niveau stable au sein de l'opinion, mais ils ne sont pas mis en valeur dans les médias. La première question posée était la suivante : «Etes-vous tout à fait d'accord, plutôt d'accord, plutôt pas d'accord ou pas d'accord du tout avec chacune des affirmations suivantes ?» : «On ne défend pas assez les valeurs traditionnelles de la France.» «La justice n'est pas assez sévère avec les petits délinquants.» «Il y a trop d'immigrés en France.» «Il faut donner beaucoup plus de pouvoir à la police.» «On ne se sent plus vraiment chez soi en France.» «La construction de l'Europe est une menace pour l'identité de la France.» «Il faut rétablir la peine de mort.» Soit un ensemble de propositions qui, si elles ne sont pas présentées comme telles dans le questionnaire, font partie intégrante du programme du FN. Or le pourcentage cumulé de personnes interrogées qui se disent «d'accord» avec chacune de ces affirmations reste globalement le même entre 2000 et 2006, voire décroît (notamment sur la question de la peine de mort). Ainsi, dans le sondage de décembre 2006, 59 % des personnes interrogées déclarent être d'accord avec l'affirmation : «Il y a trop d'immigrés en France.» Il s'agit certes d'un score élevé, mais il est identique à celui de mai 2000. De même, en décembre 2006, 46 % des personnes interrogées déclaraient être d'accord avec l'affirmation «On ne sent plus vraiment chez soi en France» ; or elles étaient 47 % (- 1 point) dans le sondage de mai 2000.
On peut ainsi s'étonner du traitement réservé à ce sondage, du manque de nuances dans l'interprétation et de l'absence de mise en perspective de la diversité des résultats. L'adhésion aux idées de Jean-Marie Le Pen est certes élevée dans l'opinion, mais ce phénomène n'a rien de nouveau et reste à des niveaux globalement stables depuis plusieurs années. Ce qui ne signifie pas que Le Pen n'est pas en mesure de progresser lors de la prochaine présidentielle. Mais ce sondage n'offre pas vraiment d'indication ni de tendance. Plutôt que de jouer à faire peur, il aurait été préférable de souligner le caractère contradictoire des résultats du sondage et de chercher à en comprendre les raisons.


(1) http://medias.lemonde.fr/mmpub/edt/ doc/20061214/845801_baromètre_fnle_mondertl.pdf
(2) Christophe Forcari, «La lepénisation des esprits», Libération du 20 décembre.


(*)Alexandre Dézé enseignant à Sciences-Po Paris et JEan-Louis Missika sociologue des médias et enseignant à Sciences-Po Paris.

20 December 2006

La Corrupcion de la Ideologia

De moda pareciera estar el acusar y autoinfligirse heridas de corrupción. Da la impresión que es bien visto lanzarse el bulto unos a otros dentro de la coalición de gobierno, y dentro de los propios partidos políticos (entre mismos partisanos) ajustando cuentas con "padrinos" a través de sus operadores e incondicionales, como si una fuerza irresistible los llevara a reconocer y reconocerse incapaz de no "tirar o echar mano" de los fondos públicos, mostrando en la debilidad humana una hasta hoy inclasificable formula de flagelación parecida a la que "posee" a los antiguos guerreros nubios de la edad media que como forma de recibir perdón de Dios y dioses, a pesar de la fortaleza y embargadura física que mostraban, apenas comenzada la batalla contra moros y cristianos (sic) se ofrecían para el suplicio hasta la locura pidiendo por favor a nobles templarios ser decapitados.

Nuestra principal fortaleza hasta ahora dentro de la concertación, había sido la capacidad de resistir contra viento y marea los embates de la derecha, la prensa, la ciudadanía y la historia, esta ultima, resistida con frenesí para seguir dictando con nuestra ideología, con nuestras palabras, los hechos que ocurrieron desde el triunfo de Allende en adelante. Hasta ahora, pues como hemos presenciado, no conformes con la competencia desleal y las traiciones políticas que quedaban en familia hoy abunda el descrédito y la persecución, como decía mas arriba, entre partisanos.

No vale fiarse entonces de los concertacionistas, menos aun de los del mismo partido de uno, me decía un distinguido dirigente de la concertación.

La pregunta que cabe entonces hacerse es que paso. Quien me escondió los zapatos. Claro, pues si el ultimo reducto donde podíamos descansar de la arena publica nos hace dormir como los delfines con un ojo abierto para no ser decapitado nos remonta al desfiladero de nuestra ideología. A diferencia de lo que cree Schaulson, esta no es una nueva ideología de la corrupción, sino la corrupción total de la ideología. Le pregunto a usted hace cuanto que no escucha una discusión de principios entre los políticos con publicidad. Hace cuanto que no leemos columnas, asistimos a seminarios o vemos iniciativas dentro de nuestros partidos que traten cuestiones de principios o vías hacia la consecución de nuestros objetivos ideológicos. Hace bastante o en mi caso, con menos de 30 anos, nunca.

Solo he tenido que venir aprendiendo y tolerando con muchos jóvenes al igual que yo, de una moral visigótica dentro de la concertación, una forma de enfrentar la cosa publica como un juego de decapitaciones al que se quede dormido, una cruel apuesta por quién queda de pie al terminar la noche, como esos filmes de terror, con bajo presupuesto, en los que un asesino algo humano algo zombie acecha a un grupo de hormonales adolescentes durante un paseo a casas cerca de un lago, que fueran tan populares en los '80.

La corrupción de la ideología es una crisis del modelo de acción política en la concertación. Entonces no es tiempo de refundaciones de facto o ecuménicas reuniones para recibir recomendaciones papales de la abrumada y algo desenfocada Presidenta. Es tiempo que aprovechemos el lugar donde estamos, por importante o pequeña que sea nuestra ubicación, para hacer las cosas bien, limpiamente, asear el nombre de la concertación y de los propios partidos, cumpliendo con una tarea que era de otros pero que, al fallar en ello, debemos recuperar esa etapa, el tiempo perdido y preocuparnos de volver a decir con hechos lo importante de nuestro proyecto partidario para el país. Repito. Sin importar el tamaño o la influencia que tengamos, lo poco para ofrecer, a veces menos es mas y en condiciones como esta: poder un poco, no significa necesariamente poco poder, sino apostar sobre seguro en publicidad para la ideología nuestra, esa cuyo principio rector y motor básico para nuestro trabajo, no es otro ni mas complejo que simplemente hacer las cosas bien.

Néstor Morales T.
Publica ONG

Lo que Hamas, Jamás tendrá.


Hamas busca cumplir dos objetivos nítidos: Destruir el estado de Israel e imponer la doctrina islámica desde el Jordán hacia el poniente. Su principal apoyo está en gobiernos con fines similares, al menos en la fase de imposición de la doctrina del Islam en la región como Irán o Irak en otros tiempos, para ello es que Chiítas y Sunitas pueden volver a conversar.

Como grupo, inicialmente armado, revolucionario y pro-conquista, Hamas ha vertebrado una relación de amor-odio con el poder político. Luego de haber enviado al olvido a la Autoridad Palestina y más aún a la OLP la que “desapareció” junto con la muerte de Yasser Arafat. Hoy, enfrentando dos años por delante de Gobierno tras haber ganado las elecciones y convirtiéndose en el Poder legitimado al interior de Palestina, todo apuntaría a que a través de las armas de la política estatal intentarán derribar los cimientos del Estado Israelí y expandirán la fe y el cumplimiento de la ley islámica por la región.

Pero, como siempre en estos casos hacemos los occidentales desprovistos de la fe y pretendiendo huir de toda inocencia o ingenuidad, cabe preguntarse respecto a la justicia de sus objetivos y si serán éstos posibles de conseguir.

La sana crítica y el buen juicio (todavía cosas diferentes, siento) nos dirían que ambos fines son injustos. El primero la aniquilación de un Estado sólo es posible como hemos visto en la historia a través de las armas, de la anexación o la fusión con otros países, cosa que sin duda se torna difícil en una zona donde existe una fuerte identificación con el estado de Israel, más allá de las legítimas aspiraciones del pueblo palestino, hoy existe un pueblo de Israel, con acervo cultural, una historia estatal común y religión, además de legitimidad internacional, elementos que hacen casi imposible conseguir los fines de Hamas si no es por la destrucción masiva tanto de las estructuras como de las personas. El segundo objetivo, la imposición de la fe y la ley islámica tienen que ver más bien con una cuestión de fuerza moral. Pero no confundir con la fuerza o el poder de seducción que tendría este grupo a través de socialización del Islam, por lo general los seres humanos pretendemos que la imposición es una forma segura de asentamiento de nuestras ideas. Craso error. Las ideas, la fe y toda esa gran esfera del ser humano que es su intelecto y que algunos llaman alma, es un área de difícil seducción, se mantiene a salvo hasta en las más adversas condiciones, “ni con fuego en los ojos, ni con yagas en la carne” comentó Marco Aurelio sobre los cristianos, se podía borrar la fuerza de las creencias. Por ello siento que la expansión del Islam que pretende Hamas y otros grupos forzosamente se centrará en la fuerza de la ley, es decir, la imposición será a través del cumplimiento de las normas, de la observancia del Islam como cuerpo normativo y restrictivo de la vida.

Ante estos objetivos, el humanismo laico, libertario y solidario dirá no con fuego en los ojos, ni con yagas en la carne. Es cierto, el poder las ideas, de la fortaleza moral es una cuestión irreductible pero, en estos casos, como en otros que conocemos por más cercanos, a veces sucede que la latencia de una idea, de una fe, puede siempre ser sofocada con balas, humo en las casas, destrucción masiva y desapariciones forzadas.

En suma, la desaparición en estos días de un Estado se torna una cuestión casi imposible, así como la expansión confiada de una fe si no es a través de las armas y la crueldad. Jamás logrará Hamas terminar con la razón, si ese fuera su objetivo. Pero antes de ello, y en eso debemos poner cuidado, siempre se puede terminar con la vida.


Néstor Morales T.
Pública ONG

18 December 2006

Cuestión de Familia


No era mi intención escribir un párrafo siquiera sobre la muerte del tiranuelo que acaba de caer, pero son las tantas opiniones de quienes apoyaron el régimen las que en el silencio de la contra puede contribuir a distorsionar la efigie de ese cuerpo rechoncho, corticoide, que maloliente yacía en los salones de la Escuela Militar. Mas aun impulsan estas palabras, alguna conversación con algún nieto de quizás el otro protagonista del Golpe, aquel que murió por su mano en La Moneda, mientras Santiago ardía y cuyas brasas parecen aun mantenerse quemándonos la piel como el sol hace por estos días en todos nosotros.


Que duda cabe, el apoyo a Pinochet es una muestra de apoyo fanático a la figura mesiánica del orden y la seguridad para quienes pensaron que una vía al socialismo solo es traducción a la amenaza a la pequeña propiedad que con esfuerzo o no se podría generar y que pruebas a la vista se venia generando. Esa podría ser la excusa de alguna pobre mujer asustada por perder una escualida herencia conyugal, pero cuando se trata de empresarios que forjaron fortuna acosta de esconder y eliminar a otros pareciera a lo menos un destemple de animo,sino una sordera de alma que asusta y explica tanta injusticia y desprotección de los trabajadores aun mas hoy que en días de Pinochet. Peor el juicio "renovado" de los representantes de la derecha que hoy acusan la figura del Dictador por sus robos con motivo del caso Riggs, luego que protegieron su amable figura mientras ordenaba matanzas de seres humanos, he ahí el descaro que diferencia una moral de otra.


Siento que para un ser humano darse cuenta el valor de la vida otro igual pero claro, para ellos, retardatarios y capitalistas salvajes la igualdad humana es un invento todavía sin tragar.Es por eso, quizás, por esa mascarada con la que se intento lustrar el recuerdo de Pinochet que fue la sangre la que hablo y puso las cosas en su lugar. Claro, fue el discurso encendido, con la ropa del ejercito del nieto homónimo que abrió el fuego de todos los que nos creíamos el cuento de la superación de los miedos, las frustraciones y las cuentas por saldar.


Cuando creímos que la amnistía se discutía en doctrina y en la siempre segura reclusión monacal de los tribunales y escuelas de derecho. Justo en ese momento fue que otro nieto, sacó a la vida la rabia y escupió el féretro del Dictador poniendo en el insulto en la rebaja in situ de todo lo que comenzaba a ser una gran ceremonia, devolviendo a esa misa castrense a su calidad inicial de velorio de un asesino y ladrón, sin excusa ideológica, ni interpretación de la política o los derechos del hombre.Rabia pura y simple sobre un hecho del que ninguno de los que estallaron en sorpresa e indignación podrían excusarse. La sangre del General Prats, su sangre asesinada clamo y su nieto borro, siento, con una acto básico, casi ingenuo,toda pretensión de hacer llegar al tiranuelo, bananero y carente de ilustración a un altar patrio.


Hoy, borrada su llama heroica por saltos y confeti en la plaza de la ciudadanía,por fin podemos estar seguros que este episodio, el de seguir buscando paraderos de personas, nombres para cuerpos y osamentas acribilladas, degolladas, justicia contra los ejecutores de esas ordenes malditas y paz para las familias de esas víctimas, de esos muertos (de vida, de hambre, de frío, de desesperación o de miedo) que son nuestros y que ellos, los mismos seguidores de tiranos,arlequines de siniestros bailes creen que pueden borrar con tres frases hechas.


No hay compasión con la brutalidad pues no se puede entregar la otra mejillla cuando nos quitaron de golpe y balazo ambas, mutilaron brazos y solidaridad e hicieron desparecer, como un cruel prestidigitador, a quienes creían en un mundo mejor, a quienes no sabían ni planes zetas ni que iba a suceder en el país cuando se tenia catorce anos.


Solo resta seguir rabiando contra eso, construyendo mejores países que ese que se nos impuso y darnos cuenta como lo hizo el titular del diario francés Liberation, que fundara Sartre, que publicara tras el 10 de diciembre ultimo la única certeza en nuestro camino de progreso: Pinochet no murió, se fugó.


Néstor Morales T.

Pública ONG - Verdes Radicales (PRSD-JR)

11 December 2006

Sin Aliento, Sin Palabras


06 December 2006

ENCUESTA ADIMARK NOVIEMBRE

Con 51% de apoyo mejora según la ciudadanía, la percepción de cómo ha desarrollado el gobierno la Presidenta Bachelet.

Vea Toda la Encuesta en:

http://www.lasegunda.com/_portada/evaluacionGob_nov06.pdf

04 December 2006

Violencia Escolar

La Tercera, 05 Diciembre 2006
Señor Director:

Con ocasion de presenciar una manifestacion de un gran grupo de adolescentes y niños vestidos de negro contra una cadena de comida rapida, siento que se hace necesario reenfocar la discusion acerca de la violencvia escolar. Es cierto, tenemos un sistema educacional basado en el exito cuantificable, que no toma como variables la calidad ni la excelencia; Es cierto, ademas que las politicas referentes a salud escolar y autocuidado muchas veces pasan desapercibidas para la opinion publica y se cumplen por los intermediarios escolares poco y mal. Pero aun es mas grave encerrar los problemas de infancia y adolescencia en el circulo del enfoque de las "politicas" de educacion. Que estrecha meditacion de los hechos. Los problemas de violencia son crecientes en su manifestacion publica a escala social: violencia domestica contra las mujeres que aumenta en consecuencias tragicas dia a dia; el aumento explosivo en las denuncias de violencia sexual contra mujeres mas aun en adolescentes y niñas, los casos de abandono y maltrato de padres a hijos, sin contar la "escapatoria" en la droga todavia de mas facil acceso en oportunidad y precio para niños. En suma, mas alla de las politicas gubernamentales, existe una problematica social seria y es la manifestacion de todos nuestros temores hechos realidad. La violencia existe hoy y se muestra con su cara mas brutal dia a dia. Es tiempo entonces de abordar este problema de manera integral y no en pequeñas porciones, como si fuera la comida rapida de la que huyen esos adolescentes de negro.

Nestor Morales T.
Publica ONG